Llaves, partidos y luces de colores

Ayer por la noche, los árboles de la plaza del Born de Ciutadella eran rojos. Bueno, no, azules. O morados. Más bien amarillos. Temí que el resultado de la jornada de trabajo me hubiera estropeado la vista, pero finalmente comprobé que aquello era la nueva iluminación navideña, la que se ha financiado con el Plan E, y que no consume casi nada y cuesta aún menos, según la alcaldesa. Para gustos, colores, y nunca mejor dicho. Sabiendo cómo es esta ciudad, seguro que oiremos opiniones de todo tipo, también sobre las bombillas fundidas en el Camí de Maó.


Con las luces de Navidad termina una semana en la que hemos vivido un nuevo capítulo del caso del expediente desaparecido. Antònia Salord ha conseguido una nueva estrategia de defensa en base a algo tan sencillo como que en el despacho donde milagrosamente recordó haber dejado el expediente entraba mucha gente, y claro, cualquiera podría habérselo llevado. La juez decidirá qué hace, y no se trata aquí de juzgar a nadie por adelantado, pero algo parece claro. Si quien debe custodiar los documentos oficiales, como es un expediente, primero no sabe dónde deja uno, y después lo recuerda pero asegura que estaba en un sitio en el que cualquiera podía cogerlo porque quien después ocupó el despacho no lo cerraba con llave, como mínimo alguna irresponsabilidad se ha cometido. A pesar de todo esto, Antònia Salord sigue en silencio.

Mientras, la otra Salord, Maite, será designada hoy oficialmente como candidata del PSM al Consell. Los nacionalistas decían ayer que no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo, pero en este caso todo está cantado, y con toda probabilidad se confirmará punto por punto lo que este periódico avanzó precisamente hace un mes. El tándem Salord-Josep Carreres materializará la renovación en un PSM que asegura que “éste es nuestro momento”. Ya se verá. Lo que queda claro, y permítanme por una vez hacer autobombo, es que a pesar de que algunos no quisieran aceptarlo, lo avanzado por este periódico era realidad, y estaba contrastado. Hay que saber aceptar las victorias y las derrotas, señores.

También esta semana hemos vuelto a hablar de números en Ciutadella. El equipo de gobierno y el PP siguen criticándose por la gestión económica. En este caso la base es la auditoría realizada al Consistorio, y que cada uno ve de acuerdo con sus gafas. En clase siempre me decían que las matemáticas eran unas ciencias exactas, pero se olvidaron de explicarme que los políticos son capaces incluso de dar varias interpretaciones a algo tan sencillo como que dos más dos dan cuatro.

Y si esta semana hemos hablado de números, la próxima le tocará el turno a Son Quim. La comisión que nació para investigar el retraso de más de un año en firmar un decreto por parte de la alcaldesa (permítanme que en este caso también diga que esta fue una noticia adelantada por este periódico) acaba su trabajo, y pronto conoceremos sus conclusiones. Seguro que tendremos otra polémica en marcha, y más y más titulares.

Y mientras, las luces de colores encendidas en Ciutadella. Personalmente, les confieso que a mí no me gustan. Lo siento.

Leave a Reply