Archive for octubre, 2010

Sáhara, la vergüenza invisible

lunes, octubre 25th, 2010

¡Sorpresa! Los telediarios vuelven a hablar del Sáhara. Lo triste del tema es que reaparece por una mala, muy mala noticia, la muerte de como mínimo un joven en manos del ejército marroquí. No han tardado en saltar las voces que condenan los hechos, y los periodistas han corrido raudos y veloces a informar del tema. Pero es que el Sáhara es una víctima más de la dictadura de los flashes: no existe hasta que no aparece en los medios, y aparece poco porque hay temas que interesan más.

Lo del Sáhara es de escándalo. Años y más años sin solucionar un tema que debería avergonzar a las propias Naciones Unidas. Ante la pasividad que demuestran las autoridades internacionales en este tema, y en cambio el empeño puesto en otras zonas como Oriente Medio, uno no puede dejar de preguntarse si estas Naciones Unidas representan a todos o sólo a los poderosos. ¿O no es suficiente motivo para actuar décadas viviendo en el desierto? ¿Qué hay de la MINURSO, esa iniciativa que en su día parecía la panacea y que ha acabado olvidada en un cajón? En el Sáhara no hay petróleo, ni cobre, ni diamantes. Solamente hay personas, y claro, así la cosa ya no interesa tanto. ¿Que matan a un joven que no hacía más que intentar acceder a su triste casa de tela y arena? Bueno, preocupa, sí, pero es que tenemos otras cosas que hacer.

Menorca ha demostrado sensibilidad hacia el Sáhara desde hace tiempo. Aquí ya se oyen voces de protesta, comunicados y cartas. El problema es que por mucho que las gargantas griten, las orejas de quien debe escuchar están sordas. Mal vamos.

Ciutadella, passin i vegin

miércoles, octubre 20th, 2010

Els que vivim a Ciutadella tenim la sort aquests dies de poder aparcar on volem sense haver de pagar. Tot un luxe, després de mesos d’abonar uns preus exagerats per deixar el cotxe estacionat a la zona blava. El més trist, però, d’aquesta situació, és que podem aparcar de franc perquè l’Ajuntament de torn s’ha despistat d’una manera sobirana i no ha pensat a temps la solució per quan l’empresa que gestionava el servei acabés el seu contracte. En aquest tema, no es pot posar com a excusa que l’àrea havia canviat de mans, ni que falten estudis ni fórmules concretes. Que el contracte s’acabaria era una cosa sabuda des de fa temps, i a més, recordada insistentment pels mitjans de comunicació. Jo mateix recordo haver fet diverses informacions en aquest sentit. El Consistori ha fallat, i no hauria de suposar cap trauma reconèixer-ho.

Ara, la polèmica per la zona blava a Ciutadella posa damunt la taula un altre tema cabdal. Els ciutadans ens queixam perquè aparcar és car, però l’altre dia llegia als comentaris del www.menorca.info una aportació cabdal i genial: fins que els ciutadans no ens acostumem a no agafar el cotxe per a recórrer distàncies que ben bé podríem fer a peu, tindrem problemes d’aparcament, i l’administració de torn mai no habilitarà prou places per satisfer la demanda dels administrats vessuts.

Crisis, la justa

miércoles, octubre 13th, 2010

Los medios de comunicación somos los primeros que difundimos el mensaje más pernicioso de la crisis: el miedo. Sin duda la economía no anda como debiera, y de ello tenemos efectos palpables a diario. Pero también es cierto que más que la cartera, la crisis ha afectado a nuestro miedo, y lo ha incrementado. Hay gente, mucha, que ha visto cómo su poder adquisitivo no variaba ni un ápice durante estos meses, pero sin embargo ha decidido no gastar. Más vale prevenir que curar, deberán haber pensado, pero aplicando la fábula, la hormiga solamente debe acopiar su despensa en invierno, y no hacer que sea invierno todo el año. Ahorrar está bien, pero no gastar por miedo es una mala decisión. Cuidado, no estoy pidiendo que nos echemos a gastar. Simplemente, que de la crisis, cada uno padezcamos nuestra porción. Ni más ni menos.

El peligro de los cabos sueltos

miércoles, octubre 6th, 2010

La más elemental lógica indica que cuando se inicia un proyecto es porque se sabe que es necesario, o como mínimo, que aportará algo positivo. Si alguien decide construir una desaladora, lo mínimo que se le debe exigir es que se asegure de que la planta es necesaria y que, en cuanto esté acabada, funcionará y solucionará algún problema. En el caso de la planta de Ciutadella, creo que más que una solución, la instalación se está convirtiendo en un problema. La idea de Jaume Matas no tiene quien la compre. El Govern, que hereda ahora la infraestructura, se afana por hallar compradores para el agua desalada, y de momento no ha cerrado ningún trato. Normal, cuando no sabe a qué precio se vende. ¿Ustedes comprarían un kilo de manzanas sin saber cuánto les cuesta?

El proyecto de la desaladora se está convirtiendo en un despropósito importante. Fuentes de Recursos Hídricos admiten que quizás no era necesaria, pero que ahora que está, habrá que utilizarla, que es muy cara. Mala filosofía, pero el error está al principio, cuando se inició un proyecto con cabos sueltos. Se quería hacer una desaladora, y se hizo. Quizás era necesaria, pero no puede ponerse en marcha una fábrica sin saber quién comprará un producto. Eso, para la empresa privada, significa la quiebra. ¿Y para la administración pública?

¿Un nuevo proteccionismo?

miércoles, octubre 6th, 2010

El deber de toda administración pública es defender a sus ciudadanos. La concreción de esta defensa puede adoptar diferentes formas. Es cierto que la administración pública debe mimar a las empresas de su territorio, por el simple hecho de que generan empleo en su tierra y por lo tanto, permiten la subsistencia de sus ciudadanos. Pero también es cierto que la Administración tiene el deber de utilizar con eficacia y eficiencia sus recursos económicos. Entonces, el equilibrio en la cuestión de las constructoras es altamente difícil. ¿Qué debe hacer una administración si una empresa foránea le garantiza que acometerá una obra con mucho menos dinero que una de su territorio? ¿Qué hay que priorizar en este caso? ¿Localismo o eficiencia? La respuesta a esta pregunta es difícil, muy difícil. Optar por un nuevo proteccionismo y conceder ventajas a las empresas locales puede ser una opción, pero difícil de sustentar jurídicamente. Tal como están las cosas, lo mejor sería que las administraciones se pusieran al día en sus pagos, y al menos se solucionaría un problema.